Mejores restaurantes con terraza en Barcelona

Por Delekta Editorial ·

En Barcelona se come fuera. Esto no es opcional — es una obligación climática y cultural. Una selección de las mejores terrazas para comer, cenar, o simplemente dejarse estar.

En Barcelona, comer dentro es un acto de rendición. Es decir: tienes ocho meses de sol, un clima que te permite sentarte fuera en febrero si llevas chaqueta, y una cultura gastronómica que nació literalmente en las calles. Comer entre cuatro paredes cuando puedes comer bajo el cielo es como escuchar música con auriculares cuando tienes una orquesta delante.

Dicho esto, no todas las terrazas son iguales. Está la terraza turística con sillas de plástico y paella congelada, y está la terraza donde un barcelonés se sentará un sábado al mediodía sin que nadie le obligue. Esta guía trata de las segundas.

## Las terrazas con alma

**Cafè de l’Acadèmia** en el Barrio Gótico tiene la terraza más mágica de la ciudad. Punto. Está en la Plaça de Sant Just, una placita medieval con una fuente gótica, y por la noche la iluminan con velas. La cocina es catalana tradicional — menú del día al mediodía que es una de las mejores ofertas de Barcelona. Llega pronto o no te sentarás.

**Vivanda** en Sarrià es un jardín secreto. La terraza está rodeada de verde y tienes la sensación de comer en el campo sin haber salido de la ciudad. La cocina catalana es fina y precisa, y el ambiente es de calma absoluta. Si alguien te pregunta dónde cenan los vecinos de Sarrià cuando quieren estar tranquilos, la respuesta es aquí.

**Roig Robí** en Gràcia esconde una terraza jardín detrás de una fachada discreta. Cocina catalana clásica elevada — es €€€€, pero la combinación de jardín y cocina de nivel lo hace especial para ocasiones.

## Las terrazas de barrio

**Bar Canyí** en Sant Antoni tiene la terraza al sol en el primer piso. Cocina catalana tradicional — fricandó, mongetes amb botifarra — sin reservas, sin pretensiones. Cuando el equipo detrás de un restaurante con estrella Michelin abre un sitio así, sabes que el producto será impecable.

**Bar La Plata** en el Gótico son cuatro mesas en la calle y poco más, pero las sardinas fritas y el vino de la casa te pondrán exactamente donde necesitas estar un martes al mediodía.

**Fonda Pepa** en Gràcia esconde un patio trasero cubierto de plantas que es un bonus inesperado. La fusión catalano-mexicana funciona sorprendentemente bien, y el patio te hace olvidar que estás en medio de Gràcia.

**El Sortidor** en Poble Sec tiene la terraza de verano bajo los plátanos. Cocina catalana de taberna honesta, y la plaza del Sortidor es uno de esos espacios de barrio que hacen que Poble Sec sea Poble Sec.

## Las terrazas con vistas

**Martínez** en Montjuïc tiene una de las vistas más bonitas de Barcelona. Reserva la terraza soleada, come marisco y arroz, y acepta que parte del precio es por la vista. Sobre la cocina: es correcta, no excepcional, pero la combinación de panorama y una paella decente es difícil de superar.

**Xiringuito Escribà** en la Barceloneta es el chiringuito en la playa. Paella, pies en la arena (casi), y el impuesto de playa que hay que aceptar. Ve entre semana y el resultado mejora notablemente.

**Mirabe** en Sarrià-Sant Gervasi ofrece vistas panorámicas de Barcelona desde una terraza elegante cerca del Tibidabo. Las vistas son genuinamente espectaculares — la comida es la excusa, el paisaje es la razón.

## Las terrazas para beber

**La Graciosa** en Gràcia tiene el patio secreto trasero donde la comunidad del vino natural de Barcelona se reúne de verdad. Vinos orgánicos y naturales, ambiente de barrio, y productores catalanes bien representados.

**Bar Pimentel** en El Born tiene la terraza en la plaza que es una de las más agradables de la Barceloneta. Marisco fresco, honesto, sin florituras.

**Can Fisher** en la Barceloneta ofrece vistas al puerto desde la terraza. La fideuà y el arroz negro son los platos estrella, y para la Barceloneta, la experiencia es sorprendentemente tranquila.

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El consejo final es sencillo: en Barcelona, si un restaurante tiene terraza y hace sol, siéntate fuera. No hay excepciones. El sol de esta ciudad es un ingrediente más, y puede que sea el más sabroso de todos.

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